El paro laboral en el Poder Judicial de la Ciudad de México continúa sin señales de resolución tras más de tres semanas de bloqueos. Las negociaciones entre representantes de los trabajadores judiciales y el gobierno capitalino concluyeron nuevamente sin acuerdos concretos. El conflicto, originado por la exigencia de un aumento salarial del 10%, se mantiene firme ante lo que los trabajadores califican como respuestas insuficientes por parte de las autoridades.
Durante la más reciente reunión, celebrada entre miembros de la coalición de trabajadores y el subsecretario de Gobierno, Fadlala Akabani, no se presentó una propuesta concreta que incluyera porcentajes, montos u obligaciones presupuestales. En su lugar, se ofreció una revisión estructural del presupuesto para encontrar posibles ahorros, lo cual no fue considerado suficiente por los voceros del movimiento.
Ericka Italia Ojeda, portavoz del colectivo, señaló que el documento propuesto por el gobierno no correspondía con la solicitud enviada días antes. Ante más de cien trabajadores reunidos afuera del edificio ubicado en Niños Héroes 119, Ojeda detalló que las autoridades solicitaron firmar el acuerdo este viernes, argumentando que el lunes 23 de junio podrían implementarse medidas para reactivar el funcionamiento del Poder Judicial, incluso sin la participación del movimiento.
Las medidas contempladas incluyen iniciar actividades con personal sindicalizado, decisión que desató críticas de los manifestantes, quienes acusaron a los sindicatos de actuar sin consultar a la base trabajadora. “Ellos van a firmar lo que a ellos les convenga. No han velado por nuestros derechos”, afirmó Ojeda durante un mitin frente al complejo judicial de la colonia Doctores.
Al interior del movimiento también surgieron voces que respaldaron el acuerdo propuesto por las autoridades. Algunos trabajadores destacaron avances como la instalación de mesas de diálogo, garantías de no represalias y la promesa de un bono comparable con el porcentaje solicitado. Este bono, según testimonios, podría entregarse en diciembre y representaría un beneficio directo para quienes han participado en las protestas.
Sin embargo, el consenso no fue alcanzado. La mayoría decidió mantener el paro y continuar con el bloqueo a partir del lunes a las seis de la mañana. Esta postura fue reforzada por un llamado colectivo a preservar la unidad y sostener la presión hasta lograr una propuesta con garantías firmes.
Por parte del gobierno, el subsecretario Juan José García Ochoa confirmó que la expectativa oficial es que el Poder Judicial retome actividades a partir del lunes. Indicó también que si el tribunal toma decisiones diferentes para reactivar su funcionamiento, contará con el respaldo total del gobierno de la ciudad.
La situación sigue abierta, con dos posturas claramente definidas: una que apuesta por resistir y otra que busca avanzar con los recursos disponibles. El escenario se mantiene en tensión ante la inminente llegada de un nuevo lunes sin justicia operativa en la capital.
