La Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunció este domingo que, a partir del lunes, sus clases y prácticas de laboratorio se impartirán en línea. La decisión surge tras recibir amenazas dirigidas a integrantes de su comunidad a través de redes sociales y correo electrónico.
Las autoridades académicas precisaron que interpondrán una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) con el propósito de iniciar las investigaciones correspondientes. El comunicado difundido por la Facultad señala que se trata de “amenazas digitales contra integrantes de la comunidad, en redes sociales (Facebook) y vía correo electrónico, a fin de que se investigue y localice a los responsables”.
Como parte de las acciones preventivas, la Facultad de Química emitió recomendaciones generales a su comunidad estudiantil para reforzar su seguridad en el entorno digital. Entre las sugerencias destacan evitar aceptar solicitudes de personas desconocidas, reflexionar antes de realizar publicaciones, y no responder ni interactuar con mensajes amenazantes.
Asimismo, exhortó a tomar capturas de pantalla con fecha, hora y perfil del remitente para contar con evidencia que pueda ser utilizada en las denuncias correspondientes. También pidió reportar directamente las publicaciones que contengan discursos de odio, amenazas o incitaciones a la violencia.
“Recuerda que estos agresores buscan visibilidad mediática y digital, y su objetivo es generar miedo social mediante tácticas en medios virtuales”, indicaron las autoridades de la Facultad.
De igual forma, la institución solicitó a estudiantes, docentes y personal que, en caso de presenciar amenazas integrales o dirigidas específicamente a la Facultad, se levanten denuncias formales ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Esta medida busca reforzar la respuesta legal y la protección a la comunidad universitaria frente a este tipo de agresiones.
Con estas acciones, la Facultad de Química de la UNAM busca salvaguardar la integridad de su comunidad académica y dar seguimiento formal a las amenazas recibidas mediante los canales institucionales y legales correspondientes.
