Una amistad de años, un talento que se siente en la piel y un repertorio que vibra con sabor latino. Así suena el Trío Siqueiros, un ensamble regio que está haciendo ruido (del bueno) desde 2018 y que este miércoles 23 de julio a las 20:00 horas, se instala con toda su fuerza en el escenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con su programa “Legado Latinoamericano”.
Ana Karen Rodríguez en el violoncello, Noé Macías en el piano y Juanmanuel Flores al violín, son más que músicos: son cómplices de vida. Desde chavitos compartieron clases, risas, técnica y un amor brutal por la música de cámara. Lo suyo no es pose ni casualidad; es conexión real, de esa que se nota desde el primer acorde.
Y ahora, su misión es clara: llevar lo mejor de la música de cámara, esa que es íntima y poderosa, al corazón de la CDMX, pero con una vuelta de tuerca: el toque latino. Este programa no sólo es un deleite para los oídos, también es un viaje por las raíces culturales que nos definen como región y como generación.
“Legado Latinoamericano” mezcla la elegancia del romanticismo europeo con el ritmo, la energía y la sensibilidad de nuestras tierras. El programa incluye joyas como el Trío Op. 4 (1960) del brasileño Marlos Nobre, un estreno mundial con Tractos Retentus (2025) de la joven compositora mexicana Estrella Cabildo,y el clásico Trío en re menor Op. 49 (1839) del alemán Felix Mendelssohn. Sí, tradición y vanguardia en un solo viaje sonoro.
Este concierto es una forma de decir: “Aquí estamos, esto es lo que somos, y así suena nuestro presente y nuestro futuro”. Porque sí, el Trío Siqueiros apuesta por la música que nos pertenece, la que nace desde nuestro entorno y nos impulsa hacia escenarios globales sin perder el acento.
El Teatro de la Ciudad Esperanza Iris se viste de gala para recibirlos. Los boletos ya están disponibles en taquilla y en Ticketmaster con precios accesibles: $168.00, $336.00 y $560.00. Una noche, tres músicos, muchas emociones.
Porque cuando hay talento, historia compartida y un profundo amor por la música, el resultado es pura magia.
