Iglesia católica confronta a la Suprema Corte por el aborto, mientras ONG exigen eliminar su penalización

El debate sobre la despenalización del aborto en México volvió a colocarse en el centro de la agenda pública tras el posicionamiento de la Iglesia católica frente a la posibilidad de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) analice un proyecto de sentencia relacionado con la interrupción del embarazo. La postura fue difundida este domingo a través del editorial Desde la Fe, órgano de comunicación de la arquidiócesis mexicana, en el que se expresó un rechazo directo a dicha eventual revisión judicial.

De acuerdo con la Iglesia católica, la Corte habría incluido en su agenda un proyecto derivado de una acción de inconstitucionalidad que eliminaría el tipo penal del aborto durante todo el embarazo, incluso hasta los nueve meses de gestación. Sin embargo, hasta ahora no existe un comunicado oficial ni documento público que confirme la existencia del proyecto mencionado ni su contenido específico. Aun así, la arquidiócesis señaló que el asunto podría discutirse el próximo 6 de enero.

En su editorial, la institución religiosa acusó al máximo tribunal del país de “despreciar” la vida humana y utilizó una referencia simbólica para expresar su desacuerdo: “Menudo regalo le presentan en la Epifanía al Niño Jesús: la desprotección total de los bebés por nacer”. Además, sostuvo que el supuesto proyecto no considera, desde su perspectiva, los riesgos que enfrentan las mujeres que abortan ni el desarrollo del sistema nervioso del embrión a partir de la séptima semana de gestación.

La Iglesia también afirmó que el documento carecería de sustento técnico, al no incluir referencias estadísticas ni científicas, así como fuentes documentales, médicas o académicas. En ese sentido, señaló que se trataría de un proyecto con deficiencias metodológicas y que invadiría las facultades constitucionales de los congresos estatales.

Según su análisis, la eliminación del delito convertiría al aborto en un derecho absoluto, una condición que, afirmó, no es reconocida de manera generalizada en el ámbito internacional. Asimismo, cuestionó que se otorgue mayor atención al sufrimiento de animales que al de un ser humano en gestación.

En contraste con esta postura, organizaciones civiles y defensoras de derechos humanos han reiterado su llamado al Estado mexicano para eliminar la penalización del aborto. Human Rights Watch ha advertido que la criminalización, tanto legal como social, continúa siendo uno de los principales obstáculos para el acceso a servicios de interrupción segura del embarazo en el país.

En noviembre de 2024, activistas y diputadas impulsaron una iniciativa en el Congreso de la Ciudad de México para eliminar el plazo legal y derogar la tipificación del aborto como delito en el Código Penal local. La propuesta no avanzó en el proceso legislativo, en un contexto marcado por la influencia de sectores conservadores, pese a que el oficialismo cuenta con la mayoría parlamentaria.

Actualmente, 24 de las 32 entidades federativas han despenalizado el aborto como una decisión voluntaria hasta la semana 12 de gestación, con la excepción de Sinaloa, donde el límite se amplió a la semana 13. Estas reformas se alinean con la resolución emitida por la Suprema Corte hace dos años, cuando determinó que era inconstitucional prohibir la interrupción del embarazo. Desde 2023, el alto tribunal también ordenó al Congreso de la Unión eliminar el delito de aborto del Código Penal Federal, una instrucción que permanece pendiente de cumplimiento.