La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que en el país no existe ninguna investigación ni evidencia que vincule al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el Cártel de Sinaloa.
Durante su conferencia de prensa matutina de este viernes, Sheinbaum respondió a cuestionamientos sobre las recientes declaraciones de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, quien acusó al mandatario venezolano de colaborar con organizaciones criminales internacionales.
“Es la primera vez que oímos ese tema. No hay de parte de México ninguna investigación que tenga que ver con eso”, aseguró la mandataria. Añadió que, como en otros casos, si alguna autoridad extranjera tiene pruebas, “que la muestren”.
Las declaraciones se dan después de que el gobierno estadounidense anunciara un incremento histórico en la recompensa por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, pasando de 25 a 50 millones de dólares. La noticia fue difundida a través de canales oficiales del Departamento de Justicia y del Departamento de Estado.
Pam Bondi, en un mensaje en video, calificó esta cifra como “histórica” y reiteró que Maduro es considerado “uno de los mayores narcotraficantes del mundo” y una “amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”.
Según la fiscal, el Departamento de Justicia ha confiscado más de 700 millones de dólares en activos vinculados al mandatario venezolano, así como dos aviones privados y nueve vehículos. También señaló que Maduro habría utilizado redes delictivas como el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Soles para traficar drogas y generar violencia en distintos países.
En su mensaje, Bondi afirmó que Washington mantiene un compromiso firme para desmantelar las operaciones internacionales de narcotráfico y que la recompensa busca incentivar la cooperación de informantes en cualquier parte del mundo.
Por su parte, Sheinbaum subrayó que en México no hay procesos abiertos contra Maduro ni investigaciones que lo relacionen con el crimen organizado nacional. Las autoridades mexicanas, dijo, trabajan con información confirmada y no con acusaciones sin sustento dentro del territorio nacional.
El anuncio de la recompensa y la postura del gobierno mexicano marcan un nuevo episodio en la tensión política y judicial entre Estados Unidos y Venezuela, con México manteniendo una posición de distancia frente a las acusaciones internacionales.
