Fe y tradición desbordan Iztapalapa en un viacrucis histórico con reconocimiento internacional

La alcaldía de Iztapalapa vivió este viernes 3 de abril una de sus jornadas más emblemáticas con la edición 183 de la Representación de la Pasión de Cristo, un evento que este año adquirió un significado especial tras su reciente reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Miles de personas se dieron cita para presenciar el recorrido que culminó con la crucifixión en el Cerro de la Estrella, uno de los momentos más representativos de la tradición.

La jornada comenzó alrededor de las 14:00 horas en la Macroplaza del Jardín Cuitláhuac, punto de partida del viacrucis que recorrió los ocho barrios originarios de la demarcación. A lo largo del trayecto, asistentes provenientes de distintas entidades del país y visitantes extranjeros acompañaron la escenificación, considerada una de las manifestaciones religiosas y culturales más importantes de México.

Para garantizar el desarrollo de las actividades, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegó un operativo integrado por 9 mil 188 policías y 549 vehículos, implementado desde el 29 de marzo y previsto hasta el 4 de abril. La presencia de los elementos se reforzó a lo largo del recorrido con el objetivo de realizar cortes a la circulación, vigilar la zona y facilitar el tránsito de los asistentes.

Las autoridades capitalinas también estimaron una asistencia significativa. El gobierno de la Ciudad de México proyectó una afluencia aproximada de dos millones de personas en los distintos eventos relacionados con la representación religiosa que se desarrollan durante estos días en la alcaldía.

Durante la jornada, la alcaldía reportó únicamente incidentes menores, los cuales fueron atendidos de inmediato por paramédicos que se encontraban distribuidos en el área para brindar atención médica a los asistentes.

El reconocimiento internacional otorgado a la representación marcó el tono de esta edición. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó la relevancia del nombramiento al señalar: “Este año tiene un significado especial porque se trata de la primera representación que se realiza después de haber sido reconocidos por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

Además del impacto cultural y religioso, la temporada también tiene implicaciones económicas. De acuerdo con la Secretaría de Turismo de México, la Semana Santa moviliza cada año a alrededor de 40 millones de mexicanos y genera beneficios económicos superiores a los 25 mil millones de pesos.

Con la crucifixión en el Cerro de la Estrella como acto final, la representación reafirmó su papel como una de las tradiciones más arraigadas del país, ahora con un reconocimiento internacional que marcó un momento significativo para la comunidad y los participantes de los ocho barrios originarios de Iztapalapa.