Titular de Profeco confirma sanciones pese a presiones, pero se reserva los nombres

En un entorno político cada vez más tenso, el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Iván Escalante Ruíz, ha confirmado que recibió presiones por parte de legisladores de Morena para frenar sanciones contra establecimientos, aunque decidió reservarse los nombres de quienes lo presionaron.

Durante la conferencia matutina de este lunes, Escalante Ruíz evitó detallar quiénes fueron los integrantes del partido oficialista que, según sus propias declaraciones del pasado 14 de julio, intentaron intervenir en procedimientos sancionadores impulsados por la Profeco. A pesar de la insistencia de la prensa, el funcionario federal se limitó a enviar un mensaje enfático: “Más allá de los nombres, yo quisiera dar dos mensajes. Uno es que formalmente o finalmente los procedimientos a estas empresas se realizaron (…) encontramos en la gran mayoría de los legisladores mucha sensibilidad y nos van a ayudar en particular a mejorar”.

Estas declaraciones se dan luego de que, el pasado 14 de julio, Escalante señalara ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social que integrantes y diputados de Morena lo habían presionado para no sancionar establecimientos con graves irregularidades en sus servicios. “Luego de sancionar a una gasolinera, me buscó una diputada, ‘ayúdale’, pero le dije ‘no, no los voy a ayudar’ y pedí el acta de verificación”, relató Escalante en esa ocasión.

El episodio desató reacciones inmediatas. La presidenta Claudia Sheinbaum, consultada al respecto el 16 de julio, dijo tajantemente: “Que lo comente el titular de Profeco (…) Mi opinión es que no puede haber tráfico de influencias de ningún tipo para ninguna cosa en el gobierno, esa es mi opinión”.

La expectativa era que Escalante revelara los nombres de quienes habrían ejercido presión indebida. Sin embargo, durante su comparecencia más reciente, optó por omitirlos, priorizando un discurso institucional en el que reiteró que las sanciones sí se ejecutaron, a pesar de los intentos de interferencia.

La situación pone de relieve la tensión entre el discurso oficial de transparencia y combate a la corrupción, y los mecanismos informales que todavía operan dentro de ciertas estructuras políticas. Escalante, sin embargo, se mantuvo firme en la defensa del trabajo de la Profeco y su autonomía para aplicar la ley, a pesar de las presiones.

Hasta el momento, no se ha dado a conocer si el funcionario rendirá otro informe o si se abrirá alguna investigación interna por parte del gobierno federal o del partido Morena.