Reclamo de campesino Yaqui marca visita presidencial en Sonora

La gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por el municipio de San Ignacio Río Muerto, Sonora, terminó con un señalamiento público de habitantes Yaquis que denunciaron abandono en sus comunidades, pese a los anuncios oficiales sobre obras y apoyos para la región.

La mandataria acudió al evento para encabezar la entrega de un acueducto de agua potable, restitución de tierras y un comedor escolar destinado a estudiantes de primaria, acciones integradas al Plan de Justicia del Pueblo Yaqui. Durante su intervención aseguró que el programa busca reparar una deuda histórica con los pueblos originarios y recordó que este esquema comenzó en 2021.

Los planes de justicia son eso, un reconocimiento a la justicia histórica que debe hacerse a todos los pueblos. Y los planes de justicia iniciaron aquí con el pueblo Yaqui y hoy le estamos dando continuidad a ese plan de justicia”, declaró.

En el acto también participó el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien informó que en las comunidades Yaquis se han destinado más de 18 mil 300 millones de pesos en proyectos de salud, infraestructura y desarrollo económico. Además, reconoció el trabajo de su equipo de colaboradores.

“Quiero decirles que es un equipo extraordinario, ahora sí que diría el clásico “no lo tienen ni en Dinamarca es un equipo solidario”, expresó.

Después de las participaciones de funcionarios federales y estatales, entre ellos la titular de la SEDATU, Edna Elena Vega Rangel, y el director del INPI, Adelfo Regino Montes, un integrante de la comunidad Yaqui pidió intervenir ante la presidenta.

El hombre, quien no reveló su identidad, afirmó que distintas localidades continúan enfrentando carencias relacionadas con el campo, el agua y los caminos. También sostuvo que acuerdos realizados el 19 de noviembre en el ejido San Francisco no habían sido cumplidos.

“Él nos da solución a nuestras peticiones él ha dado orden, pero no ha sido ejecutada de ninguna manera”, dijo al referirse a compromisos hechos por el gobierno estatal.

El campesino mencionó que el ejido Enrique Landa y otras comunidades de San Ignacio Río Muerto permanecen “abandonadas totalmente” y describió dificultades para conseguir agua potable.

“Sufren mucho, como no se imaginan, las ven con las mangueras en los brazos para ir a conseguir el agua. Los caminos totalmente abandonados. Están abandonados. Estamos abandonados”, señaló.

Tras escuchar el reclamo, Sheinbaum atribuyó parte de la situación a las modificaciones realizadas durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari en materia de agua y afirmó que las reformas recientes permitirán otorgar nuevos derechos para pozos.

La ceremonia concluyó con un grupo de niñas y niños Yaquis interpretando el Himno Nacional en su lengua originaria.

Flores, colores y memoria: Sheinbaum dedica la ofrenda de Palacio Nacional a las mujeres indígenas

Entre tonos de rosa mexicano, flores de cempasúchil y el aroma de copal, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó la ofrenda del Día de Muertos instalada en Palacio Nacional, dedicada este año a las mujeres indígenas del país. La creación, elaborada en colaboración con la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), forma parte de las celebraciones del Año de la Mujer Indígena y busca rendir homenaje a las ancestras que han transmitido sus lenguas, tradiciones y conocimientos a lo largo de generaciones.

 

El altar fue concebido como un espacio que une la espiritualidad indígena con los elementos más representativos de esta festividad, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

 

La presidenta compartió en redes sociales un recorrido por la ofrenda, acompañada de un mensaje dedicado a las mujeres indígenas, quienes —según explicó— representan la fuerza, sabiduría y amor infinito que ha sostenido la identidad del país. La publicación resaltó la importancia de reconocer su legado en la historia y su papel en la preservación de la lengua, la medicina tradicional, la agricultura y la defensa del territorio.

 

El montaje de este año se distingue no solo por su estética colorida, sino también por su significado simbólico. Cada nivel de la estructura fue diseñado para representar las distintas etapas del ciclo de la vida y la conexión espiritual con los antepasados, un principio que se mantiene vivo en las comunidades indígenas de México. La flor de cempasúchil, protagonista del altar, destaca como una especie originaria del país y símbolo del camino que guía a las almas de regreso al mundo de los vivos.

 

En 2023, la ofrenda de Palacio Nacional estuvo dedicada a las heroínas de la patria, entre ellas Rita Cetina, Elvia Carrillo Puerto y Hermila Galindo. Este año, el homenaje se centra en las mujeres que, desde sus comunidades, mantienen vivas las raíces del México profundo. Con esta instalación, la tradición del Día de Muertos se reafirma como una de las expresiones culturales más significativas del país, donde la memoria, el arte y la identidad se entrelazan para rendir tributo a quienes dieron vida y sentido a la historia colectiva.