El acceso de las mujeres a la propiedad y al trabajo formal de la tierra ha sido históricamente limitado, una situación que el gobierno federal busca revertir mediante la entrega de certificados agrarios en distintas regiones del país. Este domingo, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó en la comunidad de Topilejo, en la alcaldía Tlalpan, la entrega de documentos que reconocen derechos agrarios a mujeres de pueblos originarios de la Ciudad de México.
Durante el evento, la mandataria destacó que su administración ha impulsado la incorporación de mujeres como ejidatarias y comuneras, un proceso que, señaló, ha sido difícil de alcanzar a lo largo del tiempo. Según explicó, hasta ahora se han entregado cerca de 30 mil títulos agrarios a mujeres en todo el país, mientras que la meta planteada para su gobierno es alcanzar la entrega de 150 mil certificados.
Sheinbaum subrayó que estos avances buscan garantizar igualdad de derechos en el acceso a la tierra, un ámbito que durante años estuvo dominado por hombres. En ese contexto, afirmó: “Uno de los derechos que parecía más difícil es el derecho a la propiedad parecía, como que las mujeres no teníamos derecho a tener una casa y en los derechos agrarios. Parecía que las mujeres no teníamos derecho a ser ejidatarias o comuneras, quién dijo eso, dónde estaba escrito, en ningún lado”.
La presidenta también señaló que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer a las comunidades y reconocer el papel de las mujeres en el campo. “Estamos reivindicando a los pueblos originarios, estamos reivindicando el sueldo de conservación, estamos reivindicando a las mujeres que trabajan en el campo y estamos reivindicando los derechos de las mujeres y en particular los derechos agrarios de las mujeres mexicanas”, expresó.
En su intervención, recordó su vínculo con la alcaldía Tlalpan, donde vivió más de tres décadas en la comunidad de San Andrés Totoltepec. Desde ahí, explicó, participó en actividades comunitarias enfocadas en la preservación del suelo de conservación. Señaló que, pese a la expansión urbana, la zona continúa activa gracias a la organización de ejidos y comunidades, donde se mantiene la producción agrícola y el cuidado de los bosques.
Como parte de la ceremonia, uno de los certificados de uso común fue entregado a María Enrique Carrón Yescas, quien destacó la importancia de la colaboración entre autoridades y comunidades. La beneficiaria afirmó que estos esfuerzos pueden contribuir a la construcción de condiciones más equitativas para quienes trabajan la tierra y fortalecer el desarrollo del país.
