El canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente viajará a Colombia para participar en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE), donde representará a la presidenta Claudia Sheinbaum. El encuentro, que se llevará a cabo del 9 al 10 de noviembre en Santa Marta, reunirá a representantes de 60 países de ambas regiones con el propósito de fortalecer el diálogo político y la cooperación birregional.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que México participará activamente en las mesas de trabajo de esta cumbre, que desde su creación en 2013 busca impulsar una agenda compartida entre América Latina, el Caribe y Europa.
La participación de De la Fuente responde al interés del país en mantener un papel protagonista dentro de los espacios multilaterales, reforzando su compromiso con el desarrollo regional y la colaboración internacional.
Durante las jornadas, los delegados abordarán temas que incluyen el crecimiento económico sostenible, la transición energética, la cooperación tecnológica y la atención a los desafíos globales como el cambio climático y la seguridad alimentaria.
En este contexto, la presencia mexicana busca reafirmar la posición del país como un socio estratégico para ambas regiones, además de contribuir al fortalecimiento de una agenda común que fomente el intercambio económico, científico y cultural.
La cumbre llega en un momento clave para México, luego de la reciente visita a la Ciudad de México del presidente francés Emmanuel Macron. Ese encuentro, realizado un día antes del anuncio del viaje del canciller, marcó un paso importante en la relación bilateral entre México y Francia.
Ambos países acordaron impulsar nuevas oportunidades de inversión, así como cooperar en proyectos culturales y educativos. Entre los temas destacados estuvo la próxima entrega de un códice prehispánico, parte del patrimonio histórico de México, que será exhibido públicamente en un evento cultural durante el otoño del próximo año.
La presencia de De la Fuente en Santa Marta también representa un gesto de continuidad en la política exterior mexicana, que busca mantener el equilibrio entre la cooperación regional latinoamericana y el fortalecimiento de los lazos con Europa.
Con esta participación, México reafirma su intención de mantenerse como un actor relevante en la escena internacional, promoviendo el diálogo y la colaboración entre países que comparten desafíos comunes y la visión de construir una agenda global más inclusiva y sostenible.
