Desde la primera escena, el nuevo filme de Marvel Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos abre una ventana a un mundo donde los años 60 nunca se fueron… pero llegaron al futuro. Es como si la era espacial hubiera tomado café con el diseño modernista y juntos hubieran creado un universo vibrante, lleno de colores eléctricos, formas audaces y guiños para quienes aman el detalle.
Matt Shakman, el cerebro detrás de WandaVision, lleva la batuta en esta aventura. Su estilo ya había demostrado cómo combinar nostalgia y fantasía, y aquí se desata en grande: familia, aventuras y estéticaretro convertidas en un espectáculo que respira cine en cada cuadro. La obsesión por los detalles es tal que Pedro Pascal, parte del elenco, lo resume así: “Se puso muchísimo cuidado en el aspecto de la película”.
Los escenarios son casi otro personaje. Entre más de 30 sets construidos en Pinewood Studios y locaciones reales en Europa, la cámara viaja desde una antigua mina en Derbyshire hasta la futurista arquitectura del Palacio de Exposiciones y Congresos de Oviedo. Incluso hay una sinagoga real y callejones londinenses que se transforman en el barrio natal de Ben Grimm. Cada rincón huele a aventura y a historia de cómic.
El viaje espacial también se sintió real gracias a El Excelsior, una nave de 25 metros que parece salida de un sueño sesentero. Se construyó en 12 semanas con ayuda de la ciencia real: el astronauta Rick Mastracchio de la NASA aconsejó desde dónde colocar tiras de velcro hasta cómo diseñar los pasamanos para simular gravedad cero. Un toque extra de estilo: el techo de la nave se inspiró en el lobby del mítico hotel TWA del aeropuerto JFK.
En tierra firme, el penthouse de los Reed mezcla maderas cálidas, piedra laja, helechos y curvas futuristas, con guiños escondidos en su biblioteca a trabajos previos del elenco. Y entre los personajes, uno que roba miradas es H.E.R.B.I.E., el robot que no vive en la computadora: existe físicamente, impreso en 3D, movido por un equipo de cinco personas que coordinan cabeza, brazos y hasta el desplazamiento.
La música tiene su propio protagonismo: Michael Giacchino la grabó en Abbey Road con 101 músicos y un coro de 100 voces, mezclando metales, percusión y sintetizadores vintage para capturar la emoción de la era espacial.
Los poderes de Sue Storm se muestran con un sabor retro genuino: efectos ópticos, aberraciones cromáticas y trucos visuales inspirados en los 60 y 70, pero con la precisión técnica de hoy. Y si algo resume el amor por el detalle, es el color de los trajes: después de probar cientos de tonos, el elegido fue el “azul número 9”, intenso y cinematográfico.
En pantalla, todo fluye como un cómic vivo: arquitectura de Niemeyer y Saarinen, ciencia real mezclada con fantasía, robots tangibles, viajes espaciales, música épica y trajes icónicos. Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos no solo reinventa a la primera familia de Marvel, la envuelve en un universo retrofuturistaque late con el ritmo de una nueva era.
