La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que su gobierno mantiene una posición firme en contra de cualquier forma de intervención extranjera y confirmó que el país estará dispuesto a colaborar en lo que esté a su alcance frente al aumento de la tensión entre Venezuela y Estados Unidos. La mandataria subrayó que esta postura se sustenta en los principios constitucionales de política exterior y en el respeto a la soberanía de las naciones.
Durante una conferencia de prensa realizada este viernes, Sheinbaum enfatizó que la actuación de su administración se rige por la Constitución y por una tradición diplomática que privilegia la no injerencia y la solución pacífica de los conflictos. En ese contexto, señaló que México mantiene disposición para contribuir, dentro de sus capacidades, a la búsqueda de salidas que eviten una escalada mayor en la relación entre Washington y Caracas. “Lo que pueda ayudar México, como lo ha hecho siempre, ahí vamos a estar”, expresó.
Las declaraciones se producen en un escenario internacional marcado por mensajes recientes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a Venezuela. Tres días antes, la presidenta mexicana había hecho un llamado a la Organización de las Naciones Unidas para atender la situación entre ambos países, tras advertencias públicas del mandatario estadounidense sobre un despliegue militar en la región.
En esa ocasión, Sheinbaum planteó la necesidad de recurrir al diálogo como vía para resolver las diferencias y reiteró su desacuerdo con cualquier tipo de intervención externa. La jefa del Ejecutivo mexicano precisó que, independientemente de las valoraciones políticas sobre el gobierno venezolano o sobre la presidencia de Nicolás Maduro, la posición histórica de México se mantiene invariable. “Más allá de las opiniones sobre el régimen de Venezuela, sobre la presidencia de —Nicolás— Maduro, más allá de eso, la posición de México siempre debe ser no a la intervención, no a la injerencia extranjera, solución pacífica de los conflictos y diálogo por la paz”, afirmó.
El contexto inmediato de estas declaraciones incluye pronunciamientos realizados por Trump el pasado 16 de diciembre. Ese día, el presidente estadounidense aseguró que Venezuela se encuentra “rodeada” por lo que describió como “la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica”. En el mismo mensaje, advirtió que la presión continuaría hasta que, según sus palabras, se devuelvan a Estados Unidos “todo el petróleo, las tierras y otros activos” que consideró previamente sustraídos.
Posteriormente, en una entrevista con NBC News, Trump indicó que la posibilidad de un conflicto armado con Venezuela sigue sobre la mesa. En esa conversación, también señaló que su administración contempla nuevas incautaciones de petroleros en zonas cercanas a aguas venezolanas, lo que incrementó la atención internacional sobre el rumbo de la relación bilateral.
Frente a este panorama, el gobierno mexicano reiteró su apego a los principios de política exterior que promueven la soberanía, el respeto entre Estados y la búsqueda de soluciones mediante mecanismos pacíficos, en un momento de alta sensibilidad en el ámbito regional e internacional.
