El rey Felipe VI vuelve a México en medio del conflicto histórico que nunca se resolvió

Después de varios años de una relación marcada por el distanciamiento, la presidenta Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI sostendrán este jueves su primer encuentro presencial en Palacio Nacional, una reunión que ocurre con un asunto que sigue sin resolverse entre ambos países: la exigencia de México para que la Corona española se disculpe por los abusos cometidos durante la Conquista.

El acercamiento se produce luego de una serie de episodios que enfriaron la relación bilateral. Uno de los más recientes ocurrió en 2024, cuando Sheinbaum decidió no invitar al monarca español a su toma de posesión, una determinación que fue calificada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, como “inaceptable”.

Sin embargo, el origen del conflicto se remonta a 2019. Ese año, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a la Corona española ofrecer una disculpa a los pueblos originarios por los hechos ocurridos durante la Conquista. La respuesta de España fue rechazar esa petición.

En un comunicado, el gobierno español sostuvo: “La llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas“.

Durante el resto del sexenio de López Obrador, esa solicitud fue reiterada en distintas ocasiones sin que la postura española cambiara. No obstante, en marzo de este año surgió una declaración distinta por parte de Felipe VI, quien durante una visita a una exposición en Madrid afirmó que durante la Conquista hubo “mucho abuso” y “controversias morales y éticas”.

Antes de la reunión de este jueves, Sheinbaum ya había realizado un viaje a Barcelona para participar en un encuentro de presidentes de gobiernos progresistas convocado por Pedro Sánchez. Aunque no sostuvo un encuentro con Felipe VI, ese viaje representó un antecedente en una administración que ha realizado pocas giras internacionales.

Ahora, el rey de España regresará a México después de siete años para reunirse con la mandataria mexicana en un encuentro breve, en el que el tema de la Conquista permanece como el principal antecedente de la relación entre ambos gobiernos. Mientras tanto, la princesa Leonor, hija mayor de Felipe VI, ha expresado su interés por visitar el Bosque de Chapultepec, aunque Sheinbaum no ha confirmado una invitación personal para esa visita.

Tensión máxima: Trump condiciona las negociaciones al control de Ormuz y la verificación nuclear

La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a colocarse en el centro del escenario internacional tras nuevas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien condicionó la continuidad de las negociaciones de paz a dos frentes simultáneos: el tránsito en el estrecho de Ormuz y la supervisión del programa nuclear iraní.

El mandatario dejó claro que cualquier intento de establecer cobros adicionales a los buques que atraviesen esa vía estratégica activaría el fin inmediato del proceso diplomático. En su mensaje difundido a través de Truth Social, Trump aseguró que, según información comunicada por Teherán a Washington, no existen actualmente peajes, costos de seguro ni cargos adicionales en el paso marítimo. Al mismo tiempo, advirtió que una modificación de esa situación provocaría la ruptura automática del diálogo bilateral.

En el mismo pronunciamiento, el presidente estadounidense insistió en que su gobierno no ha transferido recursos a la República Islámica ni liberado fondos de origen iraní. Según explicó, esos recursos permanecen bajo control estadounidense y tendrán un destino interno vinculado al sector agrícola, con la compra de maíz, trigo, soja y otros productos provenientes de productores de Estados Unidos. También sostuvo que Irán atraviesa necesidades alimentarias que serían atendidas mediante estas adquisiciones.

El escenario diplomático se enmarca en un memorando de entendimiento firmado la semana pasada entre Washington y Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, considerado una ruta clave para el transporte de petróleo y mercancías, además de servir como base para reactivar conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

En paralelo, Trump afirmó el martes que Irán había aceptado la presencia de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica y expresó plena confianza en que las verificaciones se concretarán. Bajo esa premisa, advirtió que el proceso de negociación quedaría suspendido si Teherán rechazaba dicha supervisión internacional.

Sin embargo, la posición iraní se distanció de inmediato de esa versión. El viceministro de Exteriores, Kazem Garibabadi, señaló en la red X que las discusiones sobre inspecciones nucleares solo se abordarán dentro de un acuerdo definitivo y una vez que se produzca el levantamiento de sanciones.

Las declaraciones de Irán contrastan también con lo expuesto por el director general del organismo nuclear internacional, Rafael Grossi, quien había señalado que las verificaciones podrían comenzar “pronto”, en un contexto donde las posiciones de las partes continúan sin alinearse.