Tensión máxima: Trump condiciona las negociaciones al control de Ormuz y la verificación nuclear

La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a colocarse en el centro del escenario internacional tras nuevas advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien condicionó la continuidad de las negociaciones de paz a dos frentes simultáneos: el tránsito en el estrecho de Ormuz y la supervisión del programa nuclear iraní.

El mandatario dejó claro que cualquier intento de establecer cobros adicionales a los buques que atraviesen esa vía estratégica activaría el fin inmediato del proceso diplomático. En su mensaje difundido a través de Truth Social, Trump aseguró que, según información comunicada por Teherán a Washington, no existen actualmente peajes, costos de seguro ni cargos adicionales en el paso marítimo. Al mismo tiempo, advirtió que una modificación de esa situación provocaría la ruptura automática del diálogo bilateral.

En el mismo pronunciamiento, el presidente estadounidense insistió en que su gobierno no ha transferido recursos a la República Islámica ni liberado fondos de origen iraní. Según explicó, esos recursos permanecen bajo control estadounidense y tendrán un destino interno vinculado al sector agrícola, con la compra de maíz, trigo, soja y otros productos provenientes de productores de Estados Unidos. También sostuvo que Irán atraviesa necesidades alimentarias que serían atendidas mediante estas adquisiciones.

El escenario diplomático se enmarca en un memorando de entendimiento firmado la semana pasada entre Washington y Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, considerado una ruta clave para el transporte de petróleo y mercancías, además de servir como base para reactivar conversaciones sobre el programa nuclear iraní.

En paralelo, Trump afirmó el martes que Irán había aceptado la presencia de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica y expresó plena confianza en que las verificaciones se concretarán. Bajo esa premisa, advirtió que el proceso de negociación quedaría suspendido si Teherán rechazaba dicha supervisión internacional.

Sin embargo, la posición iraní se distanció de inmediato de esa versión. El viceministro de Exteriores, Kazem Garibabadi, señaló en la red X que las discusiones sobre inspecciones nucleares solo se abordarán dentro de un acuerdo definitivo y una vez que se produzca el levantamiento de sanciones.

Las declaraciones de Irán contrastan también con lo expuesto por el director general del organismo nuclear internacional, Rafael Grossi, quien había señalado que las verificaciones podrían comenzar “pronto”, en un contexto donde las posiciones de las partes continúan sin alinearse.