Sheinbaum detalla los límites técnicos y de disponibilidad que frenan el envío de agua a EE.UU.

La presidenta Claudia Sheinbaum expuso este martes las razones que han restringido el envío de agua a Estados Unidos dentro del marco del Tratado de Aguas de 1944, luego de los recientes señalamientos del presidente estadounidense, Donald Trump. La mandataria aclaró que el gobierno mexicano enfrenta dos factores que han limitado el flujo del recurso hacia el río Bravo, pese al cumplimiento de los compromisos pactados.

Sheinbaum explicó que una parte del retraso en la entrega se debe a la propia demanda del agua en territorio mexicano, situación que obliga a ajustar los volúmenes disponibles para su transferencia. El segundo elemento, dijo, es la infraestructura existente en el cauce fronterizo. De acuerdo con la presidenta, la capacidad del ducto que conduce el líquido hacia el río Bravo es un condicionante físico que incide directamente en la cantidad que se puede enviar. “Nos limita el tamaño del ducto que lleva agua al río Bravo, además de nuestras necesidades internas”, puntualizó.

La mandataria adelantó que este martes a las 14:00 horas se llevará a cabo una reunión binacional con autoridades estadounidenses para revisar el estado del cumplimiento del tratado y avanzar en la búsqueda de un acuerdo que atienda las inquietudes de ambos países. Aclaró que este encuentro ya estaba previsto antes de las declaraciones de Trump, por lo que el diálogo forma parte del mecanismo habitual de seguimiento del acuerdo internacional. Confiada en el proceso diplomático, Sheinbaum afirmó que, como en ocasiones anteriores, se espera lograr entendimientos que favorezcan a ambas naciones.

En paralelo, el responsable de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, expuso que las condiciones climáticas recientes han tenido un impacto directo en el volumen del suministro. Recordó que las sequías registradas en 2022 y 2023 redujeron considerablemente la disponibilidad de agua, afectando la capacidad de cumplir con los plazos y promedios establecidos en el tratado.

Velasco precisó que México está obligado a entregar 431.7 millones de metros cúbicos anuales a Estados Unidos, mientras que recibe mil 850 millones de metros cúbicos provenientes del río Colorado. Subrayó que este intercambio se ha mantenido bajo los términos acordados y reiteró que México actúa conforme a lo estipulado. “Recibimos más agua de la que proporcionamos en este tratado, y estamos trabajando conforme a lo establecido”, señaló.

Ante este panorama, el gobierno federal continúa ajustando su estrategia hídrica y diplomática para garantizar el cumplimiento del acuerdo, al tiempo que atiende las necesidades internas derivadas de la escasez y las limitaciones en infraestructura.

2025 con alerta en el aire: Fase Preventiva Ambiental en el Valle de México

El inicio del año dejó algo más que celebraciones en el Valle de México: una densa capa de contaminación activó la fase preventiva ambiental. La Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) advirtió que el uso de pirotecnia, fogatas e incluso chimeneas durante los festejos de fin de año desató un aumento crítico en las partículas contaminantes del aire.

 

Las condiciones climáticas no ayudaron. La estabilidad atmosférica y el débil viento de la madrugada impidieron la dispersión de contaminantes, creando un escenario peligroso para la salud de millones. Ante esta emergencia, la Came lanzó un llamado urgente a la población: quedarse en casa, cerrar ventanas, evitar actividades al aire libre y reducir cualquier fuente de humo, como velas o madera.

 

“Es vital minimizar nuestra exposición al aire contaminado”, señaló la Came en su comunicado. El organismo destacó que estas acciones no solo buscan proteger la salud de los habitantes, sino también reducir el impacto de las partículas en el ambiente.

 

La contaminación no discrimina. Los más afectados son niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios o cardiovasculares, quienes enfrentan un riesgo mayor durante estos episodios críticos. Usar cubrebocas al salir y evitar el uso de vehículos particulares son medidas clave para disminuir la crisis.

 

La activación de la fase preventiva no es solo un recordatorio del impacto ambiental de nuestras acciones, sino también una oportunidad para reflexionar. Cada fogata encendida, cada cohete lanzado al cielo, deja una huella que persiste más allá de la euforia de la celebración.

 

El Valle de México, hogar de millones, necesita un respiro. Mientras las autoridades monitorean los niveles de contaminación y trabajan para mitigar la crisis, los ciudadanos tienen en sus manos la posibilidad de ser parte del cambio. La prevención no solo salva vidas, también construye un futuro más limpio.

 

Este año, el reto es claro: festejar con responsabilidad, pensando no solo en el presente, sino en el aire que respirarán las generaciones por venir.