La misión cambió en Caracas: los Topos Aztecas ahora buscan devolver a las víctimas con sus familias

Entre montañas de concreto, polvo y maquinaria pesada, la esperanza de encontrar sobrevivientes comienza a reducirse en uno de los edificios derrumbados de Caracas. En ese escenario trabajan los Topos Aztecas, cuyo fundador, Héctor Méndez, reconoce que la prioridad ya no es únicamente localizar personas con vida, sino recuperar los cuerpos de quienes quedaron atrapados para entregarlos a sus familias.

“(Hoy) lo que detectamos son personas fallecidas”, afirma el rescatista mexicano de 80 años mientras participa en las labores sobre los restos del edificio Petunia, colapsado tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles en Venezuela, desastre que ha dejado al menos mil 450 personas muertas.

Méndez llegó al país el viernes junto con integrantes de su brigada y perros entrenados para la búsqueda entre escombros. Explica que estos animales permiten identificar si debajo de las estructuras destruidas hay personas vivas o fallecidas gracias a su capacidad olfativa.

Las operaciones se desarrollan en Los Palos Grandes, dentro del municipio Chacao, considerado el más afectado de Caracas. En la zona conviven bomberos, voluntarios, maquinaria de rescate y centros de distribución de agua y alimentos para atender la emergencia.

El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, informó que tres edificios colapsaron completamente en el municipio, mientras otros 80 presentan daños. También reportó 35 personas fallecidas y 28 rescatadas. “No perdemos la esperanza. Estamos entusiasmados, en este recorrido que están haciendo nuevamente los topos, que puedan encontrar a alguien con vida“, señaló.

Para Méndez, sin embargo, cada operación mantiene el mismo compromiso, incluso cuando ya no hay posibilidades de rescatar sobrevivientes. “Nos dedicamos a trabajar para liberarlos enteros. Te puedes tardar varias horas para quitarle un pedazo de concreto a un brazo para sacar el cuerpo con dignidad, completo, para entregárselo a la familia“, explica.

Esta es la tercera ocasión en que el fundador de Topos Aztecas participa en una emergencia de gran magnitud en Venezuela, después del terremoto de Cariaco en 1997 y el deslave de Vargas en 1999. Su vocación nació tras el terremoto de México de 1985, cuando buscó a su hermano entre los escombros y logró encontrarlo con vida.

Los Topos Aztecas forman parte de la ayuda internacional enviada por más de diez países, mientras brigadas de civiles también colaboran en las tareas de rescate y en la distribución de insumos para los afectados.

Venezuela entre listas, morgues y escombros: La búsqueda de miles de desaparecidos en la tragedia

Las hojas con nombres pegadas en las paredes de los hospitales se han convertido en la primera esperanza para cientos de familias venezolanas que, desde el miércoles, recorren clínicas, centros médicos, morgues y edificios colapsados tratando de encontrar a sus seres queridos tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que devastaron el norte del país.

La incertidumbre domina la emergencia. Mientras el Gobierno elevó este viernes a 920 el número de fallecidos y a 3 mil 360 el de heridos, familiares denuncian que no existe un registro actualizado de personas desaparecidas. Hasta el jueves se hablaba de 157 casos, pero esa cifra dejó de actualizarse. De manera extraoficial, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios recibió reportes que estiman que los desaparecidos podrían llegar a 50 mil, aunque esos datos no han sido atribuidos oficialmente a la ONU.

En el Hospital Doctor Domingo Luciani, en Caracas, las ambulancias llegaban aproximadamente cada dos minutos con personas lesionadas, la mayoría provenientes de La Guaira, la entidad más golpeada por los sismos y considerada la “zona cero“. Para facilitar la localización de pacientes, el personal médico colocó listados con los nombres de quienes ingresaron por emergencia y de quienes ya fueron estabilizados.

La directora del hospital, Maurilina Guzmán, informó que también mantienen un registro de cinco personas fallecidas en ese centro médico y pidió reforzar las donaciones de sangre. “Por los momentos necesitamos que se sumen más donantes voluntarios para poder tener una cantidad en el Banco de Sangre de hemoderivados que son muy necesarios en estos momentos”, señaló. 

Además, el hospital solicita insumos como guantes, batas, gasas y pañales para adultos, mientras continúa atendiendo pacientes con traumatismos, entre ellos mujeres embarazadas que resultaron heridas al intentar escapar durante el movimiento telúrico. La angustia se repite en distintos puntos del país. Mileidy Duque aseguró que ha recorrido hospitales sin encontrar a sus familiares. 

En el Hospital Vargas, otras familias esperan noticias de personas que quedaron bajo edificios derrumbados en Tanaguarenas. Un hombre intenta localizar a su primo, su esposa y su hijo, mientras otro busca el cuerpo de un niño de seis años fallecido en La Guaira.

Al mismo tiempo, brigadas de rescate, voluntarios y vecinos continúan trabajando entre los escombros. Algunas personas han sido extraídas con vida y otras ya fueron localizadas, pero permanecen atrapadas a la espera de maquinaria pesada que permita liberarlas. Las autoridades informaron que 14 sobrevivientes fueron rescatados de edificios colapsados, aunque las posibilidades de encontrar más personas con vida disminuyen conforme avanzan las horas.

En medio de la emergencia, 17 países y la ONU han enviado ayuda humanitaria que comenzará a llegar en los próximos días. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó además la muerte de cinco ciudadanos españoles y reportó que otros 119 permanecen sin ser localizados.