Tras la devastación en Venezuela, México activa el envío urgente de equipo eléctrico y prepara ayuda por mar

La magnitud de la emergencia provocada por los terremotos en Venezuela ya moviliza recursos internacionales. En respuesta a la solicitud de apoyo realizada por ese país, el gobierno de México comenzó este martes el envío de equipo de emergencia y alista un segundo cargamento con ayuda humanitaria para las comunidades afectadas por los sismos que han dejado al menos mil 719 personas muertas y más de 5 mil 34 heridas.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que este mismo martes despegará un avión con entre siete y ocho plantas eléctricas de emergencia, además de otros equipos e insumos destinados a atender las necesidades inmediatas en las zonas impactadas.

La decisión ocurre después de que las autoridades venezolanas solicitaran formalmente apoyo adicional al gobierno mexicano. Entre los requerimientos planteados se encuentran generadores eléctricos, plantas potabilizadoras de agua y alimentos no perecederos para hacer frente a la crisis generada por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles pasado.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el envío aéreo forma parte de una estrategia de apoyo que continuará conforme se identifiquen nuevas necesidades. “Hoy se envían las plantas de emergencia y algunos otros equipos e insumos también aprovechando que viajan, se van en avión”, señaló.

Además de la asistencia inmediata por vía aérea, el gobierno federal prepara una operación logística por mar. La embarcación será coordinada por la Secretaría de Marina y transportará los víveres e insumos reunidos mediante colectas realizadas por diversas instituciones, así como por la embajada de Venezuela en México.

“Estamos preparando un barco con la Secretaría Marina para que la colecta de víveres y otros insumos que se ha estado haciendo también por distintas instituciones, incluso la embajada de Venezuela en México, (para que) pueda recogerse y llevarse una parte en avión y otra parte ya por barco”, explicó Sheinbaum.

La presidenta también dio a conocer que su administración mantiene comunicación directa con autoridades militares y civiles venezolanas para conocer la evolución de la emergencia y definir qué otros apoyos serán necesarios. Indicó que ya se realizó una reunión entre ambas partes y que las gestiones continuarán para responder a las necesidades más urgentes derivadas del desastre.

La misión cambió en Caracas: los Topos Aztecas ahora buscan devolver a las víctimas con sus familias

Entre montañas de concreto, polvo y maquinaria pesada, la esperanza de encontrar sobrevivientes comienza a reducirse en uno de los edificios derrumbados de Caracas. En ese escenario trabajan los Topos Aztecas, cuyo fundador, Héctor Méndez, reconoce que la prioridad ya no es únicamente localizar personas con vida, sino recuperar los cuerpos de quienes quedaron atrapados para entregarlos a sus familias.

“(Hoy) lo que detectamos son personas fallecidas”, afirma el rescatista mexicano de 80 años mientras participa en las labores sobre los restos del edificio Petunia, colapsado tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles en Venezuela, desastre que ha dejado al menos mil 450 personas muertas.

Méndez llegó al país el viernes junto con integrantes de su brigada y perros entrenados para la búsqueda entre escombros. Explica que estos animales permiten identificar si debajo de las estructuras destruidas hay personas vivas o fallecidas gracias a su capacidad olfativa.

Las operaciones se desarrollan en Los Palos Grandes, dentro del municipio Chacao, considerado el más afectado de Caracas. En la zona conviven bomberos, voluntarios, maquinaria de rescate y centros de distribución de agua y alimentos para atender la emergencia.

El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, informó que tres edificios colapsaron completamente en el municipio, mientras otros 80 presentan daños. También reportó 35 personas fallecidas y 28 rescatadas. “No perdemos la esperanza. Estamos entusiasmados, en este recorrido que están haciendo nuevamente los topos, que puedan encontrar a alguien con vida“, señaló.

Para Méndez, sin embargo, cada operación mantiene el mismo compromiso, incluso cuando ya no hay posibilidades de rescatar sobrevivientes. “Nos dedicamos a trabajar para liberarlos enteros. Te puedes tardar varias horas para quitarle un pedazo de concreto a un brazo para sacar el cuerpo con dignidad, completo, para entregárselo a la familia“, explica.

Esta es la tercera ocasión en que el fundador de Topos Aztecas participa en una emergencia de gran magnitud en Venezuela, después del terremoto de Cariaco en 1997 y el deslave de Vargas en 1999. Su vocación nació tras el terremoto de México de 1985, cuando buscó a su hermano entre los escombros y logró encontrarlo con vida.

Los Topos Aztecas forman parte de la ayuda internacional enviada por más de diez países, mientras brigadas de civiles también colaboran en las tareas de rescate y en la distribución de insumos para los afectados.