Las hojas con nombres pegadas en las paredes de los hospitales se han convertido en la primera esperanza para cientos de familias venezolanas que, desde el miércoles, recorren clínicas, centros médicos, morgues y edificios colapsados tratando de encontrar a sus seres queridos tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que devastaron el norte del país.
La incertidumbre domina la emergencia. Mientras el Gobierno elevó este viernes a 920 el número de fallecidos y a 3 mil 360 el de heridos, familiares denuncian que no existe un registro actualizado de personas desaparecidas. Hasta el jueves se hablaba de 157 casos, pero esa cifra dejó de actualizarse. De manera extraoficial, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios recibió reportes que estiman que los desaparecidos podrían llegar a 50 mil, aunque esos datos no han sido atribuidos oficialmente a la ONU.
En el Hospital Doctor Domingo Luciani, en Caracas, las ambulancias llegaban aproximadamente cada dos minutos con personas lesionadas, la mayoría provenientes de La Guaira, la entidad más golpeada por los sismos y considerada la “zona cero“. Para facilitar la localización de pacientes, el personal médico colocó listados con los nombres de quienes ingresaron por emergencia y de quienes ya fueron estabilizados.
La directora del hospital, Maurilina Guzmán, informó que también mantienen un registro de cinco personas fallecidas en ese centro médico y pidió reforzar las donaciones de sangre. “Por los momentos necesitamos que se sumen más donantes voluntarios para poder tener una cantidad en el Banco de Sangre de hemoderivados que son muy necesarios en estos momentos”, señaló.
Además, el hospital solicita insumos como guantes, batas, gasas y pañales para adultos, mientras continúa atendiendo pacientes con traumatismos, entre ellos mujeres embarazadas que resultaron heridas al intentar escapar durante el movimiento telúrico. La angustia se repite en distintos puntos del país. Mileidy Duque aseguró que ha recorrido hospitales sin encontrar a sus familiares.
En el Hospital Vargas, otras familias esperan noticias de personas que quedaron bajo edificios derrumbados en Tanaguarenas. Un hombre intenta localizar a su primo, su esposa y su hijo, mientras otro busca el cuerpo de un niño de seis años fallecido en La Guaira.
Al mismo tiempo, brigadas de rescate, voluntarios y vecinos continúan trabajando entre los escombros. Algunas personas han sido extraídas con vida y otras ya fueron localizadas, pero permanecen atrapadas a la espera de maquinaria pesada que permita liberarlas. Las autoridades informaron que 14 sobrevivientes fueron rescatados de edificios colapsados, aunque las posibilidades de encontrar más personas con vida disminuyen conforme avanzan las horas.
En medio de la emergencia, 17 países y la ONU han enviado ayuda humanitaria que comenzará a llegar en los próximos días. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó además la muerte de cinco ciudadanos españoles y reportó que otros 119 permanecen sin ser localizados.
