Claroscuro: Danza contemporánea que recorre la dualidad humana llega con funciones gratuitas

La compañía de danza contemporánea Luz y Sombra presenta Claroscuro, una obra coreográfica de 60 minutos que propone un recorrido físico y sensorial por las fuerzas opuestas que conviven en la experiencia humana. La pieza, dirigida y concebida por María Fernanda Báez, se presentará en el Teatro Cuauhtémoc de Naucalpan los días 16, 17 y 18 de enero, y continuará su temporada en febrero en el Teatro Isabela Corona, los días 6, 7 y 8. Todas las funciones forman parte del programa Escenarios IMSS-CULTURA y contarán con entrada gratuita.

Estrenada en 2024, Claroscuro es interpretada por Rosa Vilanueva y María Fernanda Báez, quienes conducen al público por una travesía que aborda la luz y la oscuridad, el duelo y la esperanza, el dolor y el placer. La obra está estructurada en seis segmentos —El camino, La danza de la luz, La fiesta, Las sombras, El vacío y Las flores— que avanzan desde los recuerdos luminosos de la infancia hasta el encuentro con la pérdida y la introspección, para culminar en una afirmación vital donde la belleza emerge incluso en contextos de adversidad.

El proceso creativo inició en 2022, cuando Báez recibió la beca Benediktson para realizar una residencia artística en elBANFF Centre for Arts and Creativity, en Canadá. A partir de improvisaciones, ejercicios escénicos y experiencias personales, la coreografía se desarrolló como un lenguaje que integra danza, poesía y elementos simbólicos. El uso del arroz como recurso escénico construye la imagen de un desierto y funciona como metáfora del tiempo, la memoria y la transformación.

La propuesta visual se complementa con el diseño de vestuario de Mario Marín del Río, que utiliza contrastes entre negro y tonos nude mediante materiales como malla, gasa y terciopelo, subrayando la vulnerabilidad del cuerpo en movimiento. La escenografía e iluminación, a cargo de Anayansi Díaz Gómez, plantea un “desierto de cantera” que transita de la oscuridad total a la luz cenital, acompañando el desarrollo emocional de la pieza.

La música original, compuesta por Felipe Ignacio Noriega Alcaraz, fusiona arpa clásica —interpretada por Victoria Davies— con paisajes electrónicos, creando una atmósfera envolvente que dialoga con la tensión interna de la obra. La dramaturgia y asistencia coreográfica están a cargo de Cinthya Oyervides Reynoso, con producción ejecutiva de Gildardo Pérez-Castro Guilén, además del trabajo de Maic Vamora en la asistencia de producción y Guimble Alejandro Rosas en iluminación y escenografía.

María Fernanda Báez señala: “Claroscuro nace de una necesidad personal de explorar las dualidades que todos enfrentamos: la luz que nos impulsa y la sombra que nos desafía”. Con esta puesta en escena, Luz y Sombra consolida un proyecto multidisciplinario que sitúa a la danza contemporánea como un espacio de reflexión colectiva sobre la existencia, la memoria y la trascendencia, en diálogo directo con el público.