ASEA concluye inspección aérea en Campeche y descarta nuevas emisiones en complejos petroleros

El recorrido aéreo que partió desde Ciudad del Carmen abrió una revisión amplia sobre los principales complejos petroleros de la Sonda de Campeche, en un operativo en el que participaron la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos (PEMEX), como parte del seguimiento al derrame de hidrocarburos registrado a inicios de febrero.

Desde la Terminal Aérea de PEMEX en Ciudad del Carmen se trazó la ruta que cubrió los activos Cantarell, Ku-Maloob-Zaap, Abkatún-Pol-Chuc y Litoral-Tabasco. El objetivo fue verificar el estado de la zona marina ubicada entre la terminal y el área de producción, tras más de tres meses del incidente inicial.

A lo largo del trayecto, las autoridades ambientales reportaron que no se identificaron nuevas emanaciones en el corredor marítimo inspeccionado y que la infraestructura petrolera mantiene su operación comercial sin afectaciones mayores derivadas del evento de febrero.

Uno de los puntos observados durante el sobrevuelo fue la Chapopotera de Cantarell, donde se detectó la presencia de una embarcación ejecutando labores de dispersión mecánica mediante chorros de agua, técnica aplicada para reducir acumulaciones superficiales de crudo.

En el mismo complejo de Cantarell, así como en el de Abkatún-Pol-Chuc, se registraron formaciones de plumas blanquecinas y plateadas en zonas cercanas a los centros de proceso Akal-C, Akal-B y Batab. Sobre estas observaciones, PEMEX informó a las autoridades regulatorias que dichas manifestaciones corresponden a emanaciones naturales de la chapopotera, descartando que estén relacionadas con nuevos eventos de pérdida de contención en plataformas o instalaciones.

El monitoreo aéreo continuó hacia el activo Litoral-Tabasco, donde en la plataforma Abkatún-D se observó una emisión de humo negro proveniente de un quemador. La condición fue vinculada a un desahogo controlado de gases de hidrocarburos, sin impacto en la operación de la instalación ni presencia de manchas de crudo en el entorno marino.

Al cierre del sobrevuelo, la ASEA reportó que el recorrido no evidenció nuevas fugas en los puntos inspeccionados y que las condiciones observadas se mantuvieron dentro de los parámetros operativos informados por PEMEX durante la verificación conjunta con la Secretaría de Marina.