La Guaira se convirtió en el epicentro de la devastación provocada por los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el miércoles. Con más de un centenar de edificios derrumbados, miles de familias afectadas y el principal aeropuerto del país fuera de servicio, las autoridades concentran en esa entidad las labores de rescate mientras el número de víctimas continúa en aumento.
El gobierno venezolano informó la noche de este jueves que la cifra de fallecidos ascendió a 235, en tanto que el sistema público de salud ha atendido a más de 4 mil 300 personas lesionadas.
De acuerdo con el ministro del Interior, Diosdado Cabello, el impacto de los sismos alcanza a más de 70 mil familias únicamente en La Guaira. Caraballeda y Catia La Mar figuran entre las zonas con mayores daños, donde continúan las operaciones para localizar sobrevivientes entre las estructuras colapsadas.
En medio de la emergencia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió la parroquia Macuto junto con Cabello y el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. Desde ese punto confirmó la llegada de apoyo internacional para reforzar las tareas de búsqueda.
“Esperamos recuperar la mayor cantidad de personas con vida. Hemos solicitado ayuda internacional, ya están por aterrizar los primeros rescatistas que llegan de República Dominicana y en las próximas llegarán del resto de los países”, declaró.
La magnitud de los daños también mantiene cerrado temporalmente el Aeropuerto de Maiquetía, que conecta a Caracas con destinos nacionales e internacionales, lo que obligó a reorganizar la logística para recibir la ayuda enviada desde el extranjero.
El balance oficial incluye además al menos 2 mil 927 familias damnificadas, 157 personas desaparecidas, 200 atrapadas y ocho hospitales afectados, varios de los cuales tuvieron que ser evacuados. Cientos de construcciones, entre edificios, hospitales y centros comerciales, presentan daños derivados de los movimientos telúricos.
La respuesta internacional comenzó a movilizarse conforme avanzó la emergencia. Estados Unidos informó que coordina con el Pentágono las operaciones logísticas para facilitar el envío de asistencia y, de manera paralela, autorizó temporalmente transacciones que permanecían restringidas por las sanciones contra Venezuela siempre que estén destinadas exclusivamente a las labores de socorro. La autorización estará vigente hasta el 23 de octubre de 2026 y no contempla el desbloqueo de activos ni otras operaciones distintas a la ayuda humanitaria.



