El arranque de Rafael Marín Mollinedo en la contienda interna de Morena por Quintana Roo estuvo marcado por una serie de cuestionamientos sobre su pasado reciente y sus relaciones políticas, más que por el trámite de su registro como aspirante a la Coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Durante su encuentro con medios, el exdirector general de Aduanas tuvo que responder por su reciente visita al exgobernador Mario Villanueva, condenado por delitos relacionados con narcotráfico. Marín confirmó el encuentro y reconoció que mantiene una relación con él.
“Yo lo conozco y pues sí lo fui a visitar. Yo visito a quien me invita y no tengo ningún problema. Platicamos que Quintana Roo, él es un referente en el estado”, declaró.
Cuando una reportera le preguntó si Villanueva le había dado su respaldo para buscar la gubernatura, el aspirante rechazó esa posibilidad. “No, yo no ando buscando bendiciones de nadie para la candidatura. Yo me vengo a inscribir porque tengo el derecho, como fundador de Morena, de participar en este proceso”, respondió.
Otro de los temas que enfrentó fueron los señalamientos surgidos durante su paso por la Agencia Nacional de Aduanas, cargo que dejó para incorporarse de lleno a su proyecto político en Quintana Roo. Marín rechazó cualquier vínculo con el llamado “huachicol” fiscal y aseguró que su gestión dejó resultados.
“Tengo una trayectoria limpia, nadie me puede decir nada”, afirmó. Además, sostuvo que durante su administración la recaudación aumentó en 250 mil millones de pesos de un año al otro. “Eso se debió a que hicimos nuestro trabajo como correspondía”. También negó haber sido citado por la Fiscalía General de la República para aclarar esos señalamientos. “No, nunca. Yo no tengo nada. Al contrario, trabajamos y dimos resultados”.
El morenista rechazó además versiones sobre presuntos privilegios dentro del partido. Aseguró que lleva más de 40 años impulsando el movimiento que dio origen a la Cuarta Transformación y sostuvo que su participación responde a una petición de habitantes de Quintana Roo, no a respaldos políticos.
Sobre su patrimonio, afirmó que sus propiedades son producto de su trabajo como empresario y que toda su información patrimonial está reflejada en sus declaraciones ante la Función Pública y en sus declaraciones fiscales.
Al concluir su registro en el World Trade Center, Marín se reunió con simpatizantes que lo esperaban con música y carteles. Posteriormente abandonó el lugar acompañado por su equipo en tres camionetas blindadas con rumbo al aeropuerto de la Ciudad de México para regresar a Quintana Roo.



