La primera concentración multitudinaria encabezada por Yeraldine Bonilla como gobernadora interina de Sinaloa se desarrolló en una jornada marcada por hechos violentos en Culiacán, donde horas antes se registró una riña en el penal de Aguaruto y posteriormente fueron reportadas quemas de vehículos en distintos puntos de la ciudad.
Pese a los incidentes, miles de personas se congregaron este domingo en la explanada del Palacio de Gobierno para participar en la convocatoria realizada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien presentó un mensaje desde el Monumento a la Revolución, en la Ciudad de México.
De acuerdo con cifras del gobierno estatal, al encuentro asistieron 45 mil personas. Familias, jóvenes, militantes y simpatizantes acudieron al lugar para seguir el informe presidencial, en lo que representó el primer evento masivo de Bonilla desde que asumió la gubernatura de manera interina.
La actividad política ocurrió después de una mañana de tensión en la capital sinaloense. En el Centro Penitenciario de Aguaruto se registró una riña que dejó un saldo de una persona muerta y al menos siete lesionadas, según los reportes difundidos durante el día.
Más tarde, medios locales informaron sobre la quema de al menos dos vehículos. Uno de los casos fue reportado en el bulevar Rolando Arjona y otro frente a la Torre Académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Las mismas versiones señalaron que un establecimiento comercial también habría resultado afectado en uno de estos hechos. Hasta el cierre de la jornada, las autoridades no habían proporcionado detalles sobre los incendios ni información adicional sobre las circunstancias en que ocurrieron.
La presencia de Bonilla en el acto público se produjo casi un mes después de haber sido nombrada gobernadora interina de Sinaloa. Su llegada al cargo ocurrió tras la solicitud de licencia presentada por Rubén Rocha Moya.
El mandatario con licencia es señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con “Los Chapitos”, situación que derivó en su separación temporal del gobierno estatal y en la designación de Bonilla al frente de la administración sinaloense.



