La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó de manera categórica cualquier posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, al tiempo que subrayó que la relación bilateral se mantiene activa en materia de seguridad bajo un esquema de colaboración y responsabilidad compartida. Las declaraciones fueron realizadas este domingo durante una visita oficial al estado de Hidalgo, en un contexto internacional marcado por el reciente operativo estadounidense en Venezuela que derivó en la detención de Nicolás Maduro.
Al ser cuestionada por medios de comunicación, la mandataria federal dejó claro que el gobierno mexicano ha fijado una posición firme frente a Washington. “Ya saben ellos que esa —una intervención— no es una opción para nosotros, pero que estamos colaborando, responsabilidad compartida, también”, expresó. Con ello, reiteró que la cooperación entre ambos países se desarrolla dentro de los márgenes del respeto a la soberanía nacional.
Sheinbaum explicó que el acuerdo binacional en materia de seguridad establece compromisos específicos para ambas partes. Según detalló, México trabaja para frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, mientras que el gobierno estadounidense tiene la obligación de impedir el flujo de armas hacia territorio mexicano. Este esquema, afirmó, forma parte de una estrategia conjunta que reconoce que el fenómeno de la violencia y el crimen organizado requiere acciones coordinadas desde ambos lados de la frontera.
Durante su mensaje, la presidenta también hizo referencia a la situación en Venezuela y expresó un posicionamiento de carácter diplomático. “Siempre con el pueblo de Venezuela y nuestra solidaridad”, señaló, sin abundar en detalles adicionales sobre la postura del gobierno mexicano frente a los acontecimientos recientes en ese país.
Las declaraciones de Sheinbaum se produjeron el mismo día en que realizó una visita a la refinería de Tula, donde supervisó la colocación de un reactor como parte del proceso de modernización de las instalaciones. Este proyecto fue iniciado durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y forma parte de las acciones encaminadas a fortalecer la capacidad de refinación del país.
El posicionamiento de la mandataria mexicana ocurre después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitiera declaraciones en las que aseguró que en México no gobierna Claudia Sheinbaum, sino los cárteles del narcotráfico, y sugiriera que “hay que hacer algo” frente a esa situación. Ante ese contexto, la presidenta optó por recalcar la existencia de canales de diálogo y cooperación, sin dar espacio a escenarios de intervención directa.
Con este pronunciamiento, el gobierno mexicano reafirma su rechazo a cualquier acción unilateral de carácter militar, al tiempo que mantiene abiertos los mecanismos de colaboración en seguridad con Estados Unidos, basados en compromisos mutuos y en el reconocimiento de responsabilidades compartidas.



