La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este domingo su primer informe de gobierno durante un acto multitudinario en el Zócalo de la Ciudad de México. El evento congregó a simpatizantes de Morena, gobernadores, integrantes de su gabinete y políticos afines al movimiento que encabeza. La mandataria realizó esta presentación después de recorrer diversos estados para exponer su informe a un año de su llegada a Palacio Nacional.
Desde el templete instalado en la plancha del Zócalo, Sheinbaum dirigió un mensaje en el que marcó distancia con administraciones pasadas. “Eso se acabó, porque en este México nuevo la honestidad no es la excepción, es la regla y quien traiciona al pueblo, quien robe al pueblo enfrenta la justicia”, afirmó. Con esta declaración, reiteró su compromiso con la transparencia y el combate a la corrupción en el ejercicio público.
En su intervención, la presidenta arremetió contra los conservadores y recordó que fue en el pasado cuando los presidentes vivían “rodeados de lujos, gobiernos alejados de la gente y fortunas construidas al amparo del poder público”. La mandataria situó el periodo de 1982 a 2018 como la “oscura noche del neoliberalismo”, en la que, según dijo, los gobernantes carecían de convicciones “más allá del dinero”.
El mensaje presidencial se dio en medio de señalamientos públicos que han marcado la agenda política en semanas recientes. Entre ellos, el enriquecimiento de Adán Augusto López Hernández, hoy senador de Morena; los viajes al extranjero realizados por integrantes de su movimiento, como el de Andy López Beltrán a Japón; y la revelación de una red de “huachicol” fiscal que involucra a la Marina.
En su discurso, Sheinbaum subrayó que “el poder no es para enriquecerse, es para servir con humildad. Los recursos públicos son sagrados y se le devuelven al pueblo en derechos, en programas de bienestar y obras estratégicas para el desarrollo nacional”. Estas palabras se sumaron a su llamado a consolidar un gobierno cercano a la gente, enfocado en la justicia social y la administración honesta de los recursos.
El acto en el Zócalo se convirtió en un escaparate para reafirmar las prioridades del actual gobierno federal. Entre banderas, consignas y pancartas, simpatizantes y funcionarios escucharon un mensaje que vinculó la gestión presidencial con un proyecto de transformación que, según la mandataria, busca desterrar privilegios y fortalecer la rendición de cuentas. Con este evento, Sheinbaum cumplió su primer año al frente del Ejecutivo federal con una narrativa centrada en la austeridad, la justicia y el combate a la corrupción.



