¡Si flota! La nueva Calzada Flotante recién inaugurada enfrenta filtraciones y encharcamientos

La cuenta regresiva para el inicio del Mundial de Futbol en la Ciudad de México transcurre mientras una de las obras emblemáticas construidas para el evento debutó con diversos problemas operativos. La recién inaugurada Calzada Flotante de Tlalpan registró encharcamientos, filtraciones hacia instalaciones del Metro y conflictos derivados de la falta de señalización durante sus primeras horas de funcionamiento.

Las lluvias que cayeron sobre la capital durante la noche del domingo pusieron a prueba la nueva infraestructura apenas después de su apertura. El agua acumulada en distintos puntos obligó a personal de la Secretaría de Obras y Servicios a realizar labores de desalojo utilizando escobas y baldes.

Las afectaciones alcanzaron también a la estación San Antonio Abad del Metro, ubicada debajo de la estructura. En el lugar se observaron charcos sobre el andén y goteras que llegaron hasta la zona de vías.

Durante un recorrido por la obra también fueron identificados puentes de acceso que permanecen inconclusos, más de una docena de luminarias fuera de servicio y diversos elementos metálicos que carecían de remaches o tornillos visibles. A ello se sumó la falta de conexión y acceso hacia la estación Chabacano.

Otro de los incidentes ocurrió por la ausencia de señalización clara respecto a los medios de transporte permitidos. Usuarios de distintas edades recorrieron el corredor en bicicletas, patines y scooters. La situación derivó en un conato de bronca entre policías y patinadores tras un supuesto choque con uno de los usuarios.

La Calzada Flotante de Tlalpan fue inaugurada este fin de semana por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina. Se trata de una obra realizada con motivo del Mundial de Futbol y que permanecerá en operación una vez concluido el torneo.

El proyecto contempla un corredor peatonal y ciclista de 1.8 kilómetros, además de recuperación de áreas verdes, iluminación, sistemas de monitoreo sísmico y acciones orientadas a convertir la vialidad en un Camino de Mujeres Libres y Seguras.

Según la Secretaría de Obras y Servicios, la intervención busca impulsar la movilidad activa, fortalecer la convivencia comunitaria y consolidar la Calzada de Tlalpan como un corredor seguro, moderno y verde para habitantes y visitantes de la Ciudad de México.

La inauguración del Mundial está prevista para el próximo jueves, mientras continúan pendientes relacionados con la preparación de la capital para recibir a los aficionados extranjeros.

Obras aceleradas por el Mundial desatan críticas en CDMX por caos vial y prioridades urbanas

A semanas de que la Ciudad de México reciba el partido inaugural del Mundial el próximo 11 de junio, autoridades capitalinas mantienen una carrera contrarreloj para concluir remodelaciones en el Metro, vialidades y aeropuertos, mientras crecen las inconformidades entre habitantes y usuarios por las afectaciones diarias y el destino de la inversión pública.

Uno de los puntos con mayores complicaciones es la Calzada de Tlalpan, donde se construye un corredor peatonal y ciclista de casi dos kilómetros que pretende inaugurarse a finales de mayo. Los trabajos han reducido carriles y provocado congestionamientos constantes en una de las avenidas más transitadas de la capital.

Las molestias también alcanzan a vecinos de la zona, aunque entienden el objetivo de mejorar la imagen urbana antes de la llegada de visitantes, las obras han complicado la vida cotidiana y se ha vuelto un tanto caótico para los que viven sobre Tlalpan, ya que en las noches casi no pueden dormir debido al ruido.

La capital mexicana será sede de cinco encuentros de la Copa Mundial organizada por México, Canadá y Estados Unidos, incluido el duelo inaugural de fase de grupos entre México y Sudáfrica.

En paralelo, estaciones del Metro como San Antonio Abad y Auditorio atraviesan procesos de modernización que incluyen vitrales, accesos y andenes. Las autoridades defienden estas intervenciones como acciones de fondo para atender rezagos históricos en el sistema de transporte, que movilizó más de mil 200 millones de pasajeros el año pasado.

El Mundial se convierte en un pretexto para intervenir de manera profunda estaciones que requerían una intervención urgente y que vamos a dejar en óptimas condiciones para los usuarios de manera permanente”, afirmó Adrián Rubalcava, director del Metro capitalino.

No obstante, algunos usuarios cuestionan el enfoque de las obras. Halim Castro, estudiante universitario de 22 años, criticó que los trabajos prioricen la apariencia visual sobre el mantenimiento estructural. “Las obras se enfocan mucho en la estética, más que en estructura o mantenimiento”, expresó.

Las críticas también apuntan a la distribución de recursos y reclaman que las mejoras se concentran en áreas más visibles mientras otras zonas continúan rezagadas en servicios y transporte.

En el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, las remodelaciones han generado cierres parciales y molestias para pasajeros. Francisco Ramos, arquitecto de 42 años, calificó la situación como “insostenible” debido a retrasos, desorganización y afectaciones operativas.

Pese a ello, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró recientemente que las obras avanzan conforme al calendario previsto tanto en el aeropuerto Benito Juárez como en el Felipe Ángeles, con el objetivo de recibir “a millones de turistas y deportistas”.

Las criticas avanzan también hacia el gobierno de Clara Brugada que asegura que el color morado en puentes, bardas y mobiliario urbano representa la lucha feminista y a las mujeres mexicanas.

Pero usuarios y colectivos cuestionan que se use un símbolo históricamente ligado al movimiento feminista mientras persisten problemas de violencia, inseguridad y falta de atención a las mujeres en la capital, además del desvío de recursos a cosas que realmente hacen falta como pavimentación, iluminación y seguridad.

También señalan que modificar colores en señaléticas y espacios urbanos no debería pasar por criterios políticos o decorativos, especialmente cuando existen normas de seguridad vial.

Ciudad de México apuesta por la modernización del transporte: Adiós a los microbuses

En un paso significativo hacia la transformación del transporte público en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que su administración pondrá fin a la circulación de los microbuses. Este plan busca mejorar la movilidad en la capital y sustituir las unidades obsoletas por alternativas más grandes, seguras y ecológicas.

Durante el informe por sus primeros 100 días de gobierno, Brugada reiteró su compromiso de retirar los microbuses, un objetivo que quedó inconcluso en la administración anterior. En 2023, la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, había prometido que para 2024 se reemplazarían los 5,800 microbuses en circulación. Sin embargo, aún permanecen operativos alrededor de 2,000 unidades en condiciones precarias.

 

Brugada afirmó que la transformación se realizará en colaboración con los transportistas, aunque no se especificaron cifras ni plazos concretos. Este ambicioso proyecto forma parte de un presupuesto de movilidad que ha sido calificado como “histórico” para 2025. Entre las principales iniciativas destacan la construcción de tres nuevas líneas de Cablebús, que conectarán alcaldías como Tlalpan, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Milpa Alta y Tláhuac.

 

En cuanto al Metro, el presupuesto asignado de 23 mil millones de pesos permitirá renovar la línea 3, extender la línea 12 y atender necesidades en la línea A. Además, se prevé que la remodelación de la línea 1, cerrada parcialmente desde 2023, concluya a mediados de 2025.

 

En estos primeros 100 días, Brugada también implementó otras mejoras significativas. Se reemplazaron 18 escaleras eléctricas en el Metro, se pusieron en marcha 26 unidades eléctricas de Metrobús y se anunció la próxima inauguración de una nueva estación en la línea 4. Asimismo, habrá más unidades del Tren Ligero para reforzar el tramo de Taxqueña a Xochimilco.

 

El plan de modernización busca abordar años de rezago en la infraestructura de transporte público y responder a las demandas de los capitalinos por un sistema más eficiente y sostenible. Sin embargo, el cumplimiento de estas promesas dependerá del seguimiento puntual de los proyectos anunciados, así como de la capacidad de las autoridades para superar los desafíos operativos y financieros que implica este ambicioso programa.

 

Con estas medidas, la Ciudad de México se encamina hacia una nueva etapa en la movilidad urbana, prometiendo un sistema de transporte más moderno, accesible y amigable con el medio ambiente.