Juez ordena que Julio César Chávez Jr. no permanezca incomunicado tras denunciar incomunicación

Julio César Chávez Jr., hijo del legendario boxeador mexicano, tramitó un juicio de amparo en el que denunció “privación ilegal de la libertad e incomunicación” luego de ser entregado a México por autoridades de Estados Unidos. El caso ahora está en manos del Poder Judicial de la Federación.

La jueza Ana María Nava Ortega, titular del Juzgado Decimoprimero de Distrito en Sonora, concedió una suspensión de plano con la que ordenó a las autoridades que la “incomunicación cese de inmediato”, garantizando así el acceso del boxeador a comunicación y contacto con el exterior mientras permanece en una prisión de Hermosillo.

De acuerdo con documentos judiciales, el recurso fue presentado el miércoles 20 de agosto, un día después de que Chávez Jr. fuera trasladado a territorio mexicano desde Los Ángeles, California. La detención en Estados Unidos ocurrió en julio, cuando agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas lo arrestaron tras considerarlo relacionado con actividades del Cártel de Sinaloa.

La aprehensión se realizó días después del combate que el pugilista sostuvo contra el youtuber Jake Paul. Según un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional, desde diciembre del 2024 existía una denuncia en su contra que lo clasificaba como una “amenaza para la seguridad pública”, aunque en ese momento no fue prioridad para las autoridades estadounidenses.

Una vez entregado a México, la Fiscalía General de la República confirmó que desde 2023 existía una orden de aprehensión en su contra por presuntos vínculos con organizaciones criminales. La FGR documentó que entre diciembre de 2021 y junio de 2022 se intervinieron teléfonos de presuntos integrantes de una célula dedicada al tráfico de armas, vinculada a la facción conocida como “Los Chapitos”.

En esas conversaciones, de acuerdo con la investigación, se mencionaba a Chávez Carrasco en supuestos actos de violencia contra integrantes del Cártel de Sinaloa. Los testimonios señalan que era utilizado para castigar a miembros de la organización, a quienes presuntamente golpeaba como si fueran costales de boxeo, siguiendo instrucciones de Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”. Este último fue extraditado a Estados Unidos en mayo de 2024.

El juicio de amparo interpuesto por el exboxeador busca frenar actos que considera violatorios de sus derechos fundamentales, particularmente la incomunicación dentro del penal de Hermosillo. La orden de la jueza Nava Ortega obliga a las autoridades a garantizar que tenga acceso a sus abogados y a establecer contacto con familiares, en tanto se resuelve el fondo del caso.